sábado, 13 de septiembre de 2008

Por la calidad de vida


Recuerdo que a nosotros, independientemente de los motivos
para venirnos que ya te conté, también nos rondaba cada tanto
la idea de vivir en un lugar con más “calidad de vida”.
La primera vez que escuché esa frase dicha por mi marido,
una frase tan de arquitecto o de ecólogo, no pude dejar de pensar
lo bien que definía eso que estábamos buscando. Y buscar “calidad
de vida” tiene que ver con estar en armonía con uno mismo.
A nosotros la vida en el Sur nos robó cosas, por ejemplo
los afectos que quedaron en Buenos Aires, pero nos dio
armonía.
Hay momentos que son una síntesis de esta armonía, como
una caminata por el bosque de ñires y lengas del Challhuaco
en medio de todos los colores del otoño.
O como cuando nos deslizamos en un gomón, con un
grupo de amigos y nuestros respectivos hijos, sorteando saltos
y remolinos río abajo por los rápidos del Limay.
Protegidos por obligatorios salvavidas y conducidos por tres
avezados guías y navegantes, salimos una mañana, bien temprano
y pudimos ver las primeras brumas suspendidas sobre el agua,
en las que el sol producía efectos iridiscentes. El ritmo natural
del río conducía la embarcación como si fuera un tronco flotante,
llevándola al encuentro de los torbellinos. Desde el bote veíamos
las figuras esculpidas por el viento en los murallones de piedra
del Valle Encantado: El dedo de Dios, Los dos marineros, El
obispo, Los amantes, La pianista, La montura chilena.
Pero toda esa belleza fue antes de que hicieran la represa
de Alicura, cuyo embalse tapó parte del Valle Encantado e
hizo desaparecer los rápidos. Por eso los que vivimos en esta
región no queremos que hagan más represas ni que se exploten
minas a cielo abierto y apoyamos a los habitantes de Esquel,
quienes a través de una consulta popular se negaron, por
amplia mayoría, a la explotación de una mina que pone en
peligro la salud de la población y destruye la naturaleza.
Y si hay algo que debés saber, vos que venís al Sur atraído
justamente por sus bellezas, es que la lucha para conservarlas
no termina nunca.
También recuerdo las sensaciones de otro momento
mágico ligado al río Limay. Fue la noche que acampamos
con nuestros hijos a la orilla de uno de sus remansos, para ver
el paso del cometa Halley en 1986.
Imposible dormir. No quisimos. No tanto por el cometa,
que era una luz remota, como por el rumor y el fluir
centelleante del río en la oscuridad, que nos hacía sentir, como
a Siddhartha en la novela de Hermann Hesse, parte de su
misterio: ...aquella agua fluía y fluía sin cesar, y a la vez estaba
siempre ahí, ¡era siempre la misma aunque se renovara a cada
instante! ¿Quién podía entender ese misterio?(...) se sentaban
en el tronco a orillas del río, por la noche, y escuchaban en
silencio al agua, que para ellos no era agua, sino la voz de la
vida, la voz de lo que es, de lo que eternamente deviene...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Luisa, gracias por compartirlo, es una muy buena idea, felicitaciones!
(qué pasa con tu nueva dirección, esto lo escribiste desde "ciudad", cual de las dos funciona?)
Besos, Elsa

Luisa Peluffo dijo...

Ahora es luisapeluffo@yahoo.com.ar

Anónimo dijo...

Hola Luisa ,como estás ? Estuve viendo tu blog y me encanta el éxito que estás teniendo con tu libro que devoré este verano pasado y ocurre que en cuanto terminé de leerlo me dieron unas ganas terribles de contestarte " Por qué NO me voy a vivir al sur ", y me divierte tanto la idea que quiero preguntarte cual es el límite de palabras para comentarlo en el blog porque cada vez que pienso en el tema se me ocurren más y más ideas. Si hay limitaciones de espacio lo haré en un email o lo escribiré para mostrártelo en el verano . Espero que nuestras vacaciones no ocupen los mismos días. Me encanta cuando podemos vernos a chusmear de todo un poco. Eduardo

Luisa Peluffo dijo...

Qué bueno, me divierte tu propuesta y, hasta donde yo sé, creo que no hay límite y además te voy a retrucar. Un abrazo, Luisa

Anónimo dijo...

Luisa, querida amiga, con retraso, me asomé a tu blog. Y te felicito por el proyecto, la modalidad comunicativa que establecés, el diseño...

Gracias por el aviso; seguiré visitando este lugar.Ramón

Anónimo dijo...

Hola Luisa, mi nombre es Fernando y estoy en un momento de la vida en el cual exactamente podria ser el protagonista de tu libro. Estoy en buenos Aires y en 6 meses me voy a vivir a Villa la Angostura con esposa y dos hijitas. Profesional (y Neuquino de origen, de Cutral-Có, emigrante por estudio/profesión, y volviendo a los pagos). Me intereso mucho tu libro y me encantaria saber donde conseguirlo en papel para leerlo pronto, me interesan muchos los consejos a la hora de alquilar una casa...
Muchas gracias desde ya y mi direccion personal es ferser55@yahoo.coma.r

Gabriela dijo...

La verdad es que se me puso la piel de gallina leyendo esto. me vine a vivir a Bariloche hace 7 meses. Sola. Renuncié a mi laburo del microcentro y me vine... Fue todo un proceso tomar la decision pero por suerte, terminé arribando a estos pagos! Gracias por poner en palabras parte de mi proceso!

Gabriela

Luisa Peluffo dijo...

Gabriela, es muy gratificante saber que este blog es útil. Es bueno compartir estas experiencias,ayudan a sentirse más acompañado en la "movida". Luisa

Emilio Leonardo dijo...

Mi nombre es Emilio Loenardo Piro soy muraliste y letrista de la ciudad de Mar del Plata y en febrero proximo viajo para los 7 lagos en moto en la cual no faltaran mis pinceles para acompañarme me gustaria hacer contacto con gente de la zona ya que en un futuro no muy lejano me gustaria radicarme en el sur.mi mail es emilioleonardopiro@hotmail.com y mi blog en donde esta parte de mi trabajo es
www.artepublicitarioelp.blogspot.com espero les guste !! saludos