lunes, 6 de octubre de 2008

Los amigos



Tus amigos, al principio, se van a quedar de una pieza
¿cómo es que vos que sos un animal del asfalto vas a dejar
Buenos Aires o Córdoba o Rosario, o cualquiera sea la ciudad
que te vio nacer? ¿cómo vas a sobrevivir lejos de la urbe?
Pero sobre todo y esto es más válido, ¿cómo vas a sobrevivir
sin ellos? ¿cómo es que los vas a abandonar así como así...?
“Vengansé ustedes también” les proponés. “No es tan fácil”
contestan.
Y aquí es donde la mayoría de tus amigos se replantea
interiormente por qué, si vos tomaste esta sabia decisión, ellos
no hacen lo mismo...
Pero es cierto, no es fácil y todos encuentran mil
justificaciones, válidas, acertadas; pero son sus razones, no las
tuyas.
Aunque por ahí, en una de esas, alguno te sigue. Ojo, eso
puede funcionar si en las malas no te hace responsable de su
decisión.
Porque en todo cambio, y viene bien que te hagas a la
idea, hay buenas y malas.
Llegados a este punto es importante, como te digo en el
capítulo anterior, que tengas en claro por qué querés venir al
Sur. Por lo menos tan claro como las razones que –
invariablemente – se van a sentir obligados a dar tus amigos
para no hacer lo mismo: el trabajo, la profesión, el
psicoanalista, los colegios de los hijos (porque piensan que en
el Sur no hay escuelas), el paisaje de la montaña los deprime,
la mujer (yo me iría, pero ella no quiere), el marido (yo me
iría, pero él no quiere), los respectivos padres (no podemos
dejarlos) etc.
Tus convicciones valdrán mucho más si resisten la
confrontación. Porque cuando empieces a contarlo, todos tus
amigos te van a enumerar todas las razones por las cuales ellos
NO vienen al Sur. Vos ni siquiera les has insinuado que se
vengan, pero ellos – no me preguntes por qué – se justifican
y empiezan a elaborar, como si pensaran en voz alta, por qué
no.
Todo un tema. Los vas a extrañar. Pero si son amigos de
verdad no dejan de serlo nunca.
Además vas a hacer otros nuevos y buenos, pero tené en
cuenta que la AMISTAD, así, con mayúsculas, tiene sus ritos,
tenés que darle tiempo porque, como dice la canción de María
Elena Walsh: “un amigo nuevo no es lo mismo, te quiere por
la mitad...”
Y dado que esos ritos son necesarios “hay que ser muy
paciente” y “preparar el corazón”, tal como le advirtió el zorro
al principito en el libro de Saint Exupery.

8 comentarios:

Sandra Lucero dijo...

Hola Luisa, llegué a tu blog casi por "casualidad" (las comillas sirven porque creo que nada es casual...)
Queria decirte que me siento muy identificada con tus textos, hace casi un año que estoy viviendo en Villa La Angostura, y aunque llegué con una alegria inmensa, aun hoy tengo arranques de tristeza.
Me gustaria mucho saber si vas a volver a editar tu libro, si lo puedo conseguir aquí o en Bariloche, o pedirlo por correo, como sea... tengo mucha necesidad de leerlo.
Te mando un abrazo grande. Saludos. Sandra

Luisa Peluffo dijo...

Hola Sandra, claro que nada es casual y me alegra que mi libro te haya acompañado en tu venida al sur.También me preguntás si lo voy a reeditar y por ahora no, por eso lo estoy subiendo a este blog. ¿dónde vivías antes de venir para acá? Si tenés ganas, podés compartir alguna anécdota de tu venida en este espacio. Gracias por contactarte, un abrazo, Luisa

Anónimo dijo...

Hola Luisa, te felicito por lo que escribis, soy una recien llegada a la patagonia, solo hace 4 meses que me mude de bs as a bariloche.
Me siento super identificada con muchas de las cosas q comentas, en especial el tema de la decision. Yo creia q habia tomado la decision medio apresurada, pero hace poco una amiga del alma me comento que encontro una carta que le habia escrito yo hace como unos 10 años, o sea justo la primera de mis vacaiones por estos pagos, donde le comentaba que deberiamos irnos a vivir al sur. Ahi me quede helada, y ahora siento q ese fluir de la decision me hace pensar que la decison fue en el mejor momento. Estoy disfrutando mucho todo este primer año que va transcurriendo, y es verdad es cuestion de decidirse.
Un beso
Gracias por compartir tu experiencia en este blog, me encantaria acceder al libro cuando se reedite.

Rosario

Luisa Peluffo dijo...

Hola Rosario, disculpá mi demora en contestarte, pero hubo un problema con la actualización de entradas de los blogs que ya se solucionó.
Volviendo a lo que me escribís, qué bueno que pudiste concretar la intuición de venirte al sur. Por ahí me equivoco, pero tengo la sensación de que hay algo armónico en la persistencia y el cumplimiento de un proyecto como este y te deseo mucha suerte en todo lo que emprendas aquí. Luisa

Anónimo dijo...

Hola Luisa, buscando información de Bariloche, con intención de mudarnos para allá, encontré tu libro.Me parece muy buena la ayuda que brindás con este blog, de ser posible quisiera que me comentes respecto a instalar una granja o avícola en Bariloche con venta de supremas, patas y muslos , etc. Pensás que funcionaría? tenemos pensado visitar la ciudad en enero, para hacer un pequeño estudio de mercado pero se me ocurrió que vos podrías darme tu punto de vista como lugareña. Bueno me despido y agradezco tu amable atención. Un abrazo. ANA.

Luisa Peluffo dijo...

Ana, tu consulta es muy específica y yo no estoy al tanto del tema, como para darte una opinión.
Me parece buena, y sobre todo prudente, tu idea de venir en enero y hacer un pequeño estudio de mercado como para tener un panorama. Suerte y quedamos en contacto para cualquier otra información que pueda brindarte. Luisa

Anónimo dijo...

hola luisa. estamos con casi todo listo para mudarnos a smandes en febrero. tengo 3 hijos de 7, 11 y 14 años. es el sueño de toda mi vida y sin embargo me han inundado todas las dudas y los miedos posibles. me siento muy angustiada. no entiendo lo qué me pasa. será el miedo al fracaso???? gracias por este lugar de encuentro. vanina

Luisa Peluffo dijo...

Creo que cualquier cambio importante, como el que estás a punto de emprender, provoca cierto grado de ansiedad. Si no resulta esta nueva opción que elegiste, no se trata necesariamente de "un fracaso". Yo lo considero aprendizaje. ¡Animo!