martes, 2 de diciembre de 2008

La inserción en la comunidad

La mayoría de los que vivimos en Bariloche venimos de
otros lugares. Somos una población que ha migrado y este
rasgo común es tal vez el que más nos define como comunidad.
Un diálogo bastante habitual es:
–¿Sos de acá?
–No.
–¿De dónde sos?
Al principio te va a dar rabia que te traten como turista,
por no haber acreditado, al menos, un par de años de
residencia. Otra pregunta usual es:
–¿Hace cuánto que llegaste?
–Dos meses.
–Ah, te falta pasar las lluvias...
Y no te creas que vas a ganar algo cuando al “¿Hace cuánto
que llegaste?” puedas contestar “Un año”, porque no va a
faltar quien te retruque:
–Tuviste suerte, este invierno fue muy suave...
Esta actitud casi “tanguera” y como el tango muy
“argentina” por lo escéptica es, en el mejor de los casos, una
defensa emocional.
En algún momento, estos residentes que ya tienen
“ciudadanía acreditada” en el lugar, se hicieron muy amigos
de algún recién llegado/da como vos. Y él o la recién llegada
se instaló aquí, pero sólo un tiempo. De pronto, o no le fue
bien laboralmente, o extrañó la familia y los amigos que dejó,
o se separó de su pareja. El asunto es que se volvió a su lugar
de origen y muchas veces no sólo clavó a mucha gente que le
salió de garante para compromisos (alquileres, etc) que dejó
sin pagar, sino que también dejó el tendal emocional.
Es que aquí, al estar lejos de la familia y los amigos
entrañables, los nuevos compromisos afectivos no son joda. Y
entonces, esta primera barrera de escepticismo que ponen
los lugareños, por lo general es simplemente miedo. Miedo a
encariñarse con vos, a que tus hijos, si los tenés, se hagan
amigos de los suyos y que un buen día “chau, si te he visto no
me acuerdo”. Pasa eh, a nosotros nos pasó justamente con las
dos parejas que más nos ayudaron a instalarnos...
Por otra parte, lo mejor para relacionarse es compartir una
actividad.
A nosotros nos ayudó el hecho de que mi marido, había
estudiado y hecho teatro en Buenos Aires, algo que siguió
haciendo en Bariloche durante años.
También mi actividad literaria. Cuando me vine, traje mi
primer libro de poemas, “Materia Viva”, recién sacado del
horno. Y me contacté con los que en Bariloche, aman la
literatura y escriben. Aunque, por razones obvias, recién
pudimos reunirnos de una manera más orgánica y convocar
gente, en los ’80, después de la dictadura.
En ese primer grupo de taller participó Esteban Buch,
autor del libro “El pintor de la Suiza Argentina”, editado en
1991 por Sudamericana, que es la biografía de Toon Maes,
pintor belga y colaboracionista de los nazis durante la 2°
guerra Mundial, que enseñaba pintura en Bariloche y
vivía en el barrio La Cumbre, hoy muy populoso.
En este pintor se inspiró Antonio Dal Masetto para el personaje
de “Juan”, el pintor, que tiene un rol preponderante en su novela
“Siete de oro.”

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Te pido por favor Luisa que no dejes de escribir.....sos muy alentadora a la vez que realista para todos los que tenemos la idea del Sur firme en la cabeza....por favor algún post sobre el clima...los mitos y verdades del clima....¿se pasa el invierno? ¿no para de llover? ¿el viento te corta la cara? ¿en invierno tenés 2 mts de nieve en la puerta de tu casa?....
Y cuando puedas también del tema laboral.....hay trabajo? va igual que el país o hay más o menos trabajo disponible? se consigue siempre de lo mismo o hay variedad? empresas medianas-grandes? Perdón por lo pedigüeño, disfrutá por nosotros de lo que ves y respirás cada día....MIL GRACIAS! Sebastián.-

Sandra Lucero dijo...

Hola Luisa, no puedo dejar de sentirme identificada cada vez que leo tus entradas!!!
Gracias, gracias, y mil veces gracias!!!
Pensar que hace recien un año que estoy en la Villa, y unos cuantos ya me han dicho "ahh.. pero este invierno fue muy suave".

Un saludo afectuoso. Sandra

Luisa Peluffo dijo...

Hola Sebastián, gracias por tu comentario. Me preguntás por el clima, tené un poquito de paciencia que ya voy a subir los capítulos que hablan de eso justamente. Igual te puedo adelantar que mayo y junio llueve bastante, que el invierno es frío, por supuesto, y el viento te perfora a veces, pero la nieve es algo especial. Aunque, como todo, tiene su parte positiva y negativa. Porque la nieve es muy linda si estás en una casa abrigada y confortable, si no, puede ser un drama. En la ciudad, por lo general no tapa la puerta de tu casa, pero si vivís afuera tenés que palearla. La primavera es ventosa y fresca, por no decir fría, salvo excepciones (estos últimos días de primavera, por ejemplo, hizo un calor inusual) y el verano es muy lindo, pero siempre resulta breve.
Del tema laboral ya adelanté algo en la entrada del 2 de noviembre (“No vengas en bolas”) en general aquí los trabajos siempre están relacionados en mayor o menor medidsa con el turismo, todos dependemos de eso y últimamente, a raíz de la crisis mundial, el turismo aflojó, sobre todo el turismo yanqui obviamente. Hasta la próxima, Luisa

Luisa Peluffo dijo...

Qué tal Sandra, no sabés lo que me alegra lo que me decís, porque quiere decir que no andaba muy errada en mis impresiones. Porque cuando las escribí, muchas veces pensaba: “bueno, esto me pasa a mí, es lo que yo siento, pero andá a saber si a los demás les llega igual…” Por eso te agradezco especialmente que me lo digas y seguimos en contacto a través de “Me voy a vivir al sur”. Hasta pronto, Luisa

Pamela dijo...

Hola Luisa, por esas cosas de la web llegué a tu blog, y que bien que vino!

Te cuento que estoy tan intrigada como Sebastián, tengo muchas ganas de ir a vivir al Sur, y Bariloche, claro, está entre las posibilidades...

Estoy estudiando Turismo,y me recibo el año que viene. Desde hace algún tiempo venimos pensando (con mi novio) mudarnos a la Patagonia, y tirarnos a la pileta y ver qué pasa... (qué aguas venimos a elegir para el chapuzón!)

Conozco Bariloche y algunas localidades cercanas y claro que no descubro nada al decir que sus paisajes cautivan y atraen como pocos.

Los temas allí son el trabajo y los alquileres. Estuve viendo algunos precios de alquileres permanentes, y la verdad que dan miedo. Si bien yo soy de la Pcia. de Buenos Aires y también aquí se ven precios elevados, aún es posible alquilar por un poco menos de $1000, cosa que creo que no se da allí. Y del trabajo no sé nada...(termino de escribir y me voy a leer ese post q le comentaste a Sebastián)

La verdad es que somos una pareja joven, con muchas ganas de trabajar, recorrer un poco y si podemos quedarnos allí, pero también queremos algo prometedor, es una aventura a medias...

Muchos saludos, a más de mil kilómetros!

Luisa Peluffo dijo...

El tema es probar, Pamela, no quemar naves de entrada. Ponele que encontrás una actividad rentable, pero tenés que ver si te gusta, y también si te gusta vivir aquí, porque una cosa es venir de vacaciones y otra quedarte a vivir.
Cuando uno hace este exilio interno, recibís pero también dejás... Luisa

Anónimo dijo...

Hola soy Cynthia... la verdad que buscando en la web.. llegue a este blog.. tengo la posibilidad de irme con mi pareja y mi nena d 5 años a vivir a santa cruz..soy de la pampa..y sinceramente tngo muchisimo miedo.. la posibilidad de trabajo es concreta.. los temas que me preocupan son el clima, los colegios,la seguridad o inseguridad que haya, el costo de vida.. podrias ayudarme?
Muchisiimas Gracias