martes, 25 de noviembre de 2008

¿Nacidos Y Criados en el Sur o Por Propia Decisión?





No sé si sucede en otras localidades patagónicas, pero en
Bariloche se pueden detectar los NYC y los PPD.
Los NYC son los barilochenses Nacidos Y Criados en
Bariloche.
Los PPD, los barilochenses Por Propia Decisión, entre los
cuales nos encontramos vos y yo.
Por lo general los NYC alardean, como los andinistas, de
un enfoque de la vida ligado al sacrificio.
Los PPD que tienen handicap de años en el lugar también.
Por ejemplo: cuanto más sufras, más amortizarás tu derecho
de piso patagónico. Pero lleva su tiempo. A nosotros nos costó.
Con los NYC ni hablar, lo cual era previsible. Pero también
nos costó con los PPD que nos habían precedido.
Recuerdo el primer cumpleaños de mi hijo en Bariloche,
cumplía 4 años y hacía seis meses que estábamos instalados.
Repartí invitaciones entre sus compañeritos de jardín, preparé
la torta con velitas, adorné con globos la casa que habíamos
alquilado, pero no vino ningún chico.
¿La razón? Además de que era un soleado domingo de
julio, plena temporada de esquí y a los invitados sus papás los
llevaron al cerro Catedral, yo todavía no me había relacionado
de una manera más personal.

martes, 18 de noviembre de 2008

AYER Y HOY EN BARILOCHE ¿Todo tiempo pasado fue mejor?



A Santiago Galván y Juan Inostroza, de Paso de los Molles,
que mañana deberán juntar los caballos.

Luciano Painete comunica a Nerio Chandia, de Traful Norte,
que no consiguió el camión para el traslado de lana.

A Segundo Painefil, de Pichi Leufu, que Jorge viajará mañana jueves,
y solicita lo esperen con caballos en el puente en horas de la mañana.

A Antonio Colitripay, de Mencué, que hoy va carta en el transporte
«El Torito» que le envía su hijo Jerónimo, y por ese mismo medio envíe contestación.


Boletín del Servicio Social de LRA 30 Radio Nacional


La mayoría de las veces que evocamos el pasado, olvidamos
o minimizamos las cosas malas y rescatamos las buenas. Esta
operación depuradora de nuestra memoria tiende a hacernos
creer que todo tiempo pasado fue mejor.
En Bariloche, los viejos pobladores se la pasan añorando
la época en que “la Mitre” (la calle principal) tenía asfaltadas
sólo dos primeras cuadras después de los arcos del Centro
Cívico y todavía no se había construído ese engendro que es
el edificio del Bariloche Center.
También recuerdan nostálgicos cuando esquiaban en “La
viborita” actual calle Rolando entre Elflein y Moreno. De
ese pasado, en el cual la única comunicación era la radio,
sobrevive el boletín del Servicio Social, que se transmite todos
los días por Radio Nacional y que sigue siendo utilizado por
pobladores de parajes aislados.
Pero, por otra parte, hace cincuenta años no se cuestionaba
la campaña de Roca contra los indios y ni remotamente se
pensaba en reivindicaciones y devolución de tierras a los
descendientes de mapuche.
Hoy día, en cambio, el monumento a Roca ubicado en la
“Plaza Expedicionarios del Desierto” (explanada también
conocida como el “Centro Cívico”) es blanco de cuanta
inscripción se te ocurra, desde el tradicional “hijo de puta”,
hasta epítetos más actuales como “Roca=Videla” o “genocida”.
Y así como los nombres elegidos entonces para muchas
calles y barrios de Bariloche fueron de militares, como
Rolando, Villegas, Palacios, O’Connor, Levalle, Sobral, etc.
hoy muchos vecinos exigen su derecho a nombrar las calles
donde viven y así han surgido barrios enteros con nombres
de plantas, flores, caciques mapuche, constelaciones, poetas
y escritores.
También hace cincuenta años, los chicos que terminaban
la escuela primaria y querían continuar sus estudios tenían
que emigrar a otras ciudades.
Mucho más cerca en el tiempo, a mi sobrino (de quien te
conté en el capítulo anterior) también le sorprendió, una vez
pasado el verano, el éxodo de las chicas y muchachos de su
edad. Porque hasta hace unos años, en Bariloche por lo menos,
la mayoría de los chicos que terminaban el secundario y querían
seguir una carrera terciaria o universitaria se iban a Neuquén,
Gral. Roca, Mendoza, Córdoba, Rosario o Buenos Aires.
Pero ahora el panorama ha cambiado, está el Centro
Regional de la Universidad del Comahue, con sede en
Neuquén y se han abierto universidades y carrreras terciarias
en el ámbito privado. De manera que el éxodo es mucho
menor y esto no sólo favorece el intercambio entre la gente
joven que se queda y la que llega, como vos. También abre
posibilidades de capacitación para todos, ofreciendo carreras
cortas en áreas como turismo, gastronomía, hotelería o
piscicultura.

lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Qué ropa me sirve?

Además de no venir en bolas respecto al tema laboral y
habitacional, también es importante no venir “literalmente”
en bolas.
Y una de las razones por las cuales te conviene visitar el
lugar elegido durante el invierno, mínimo una vez antes de
instalarte (y si tenés chicos, con más razón) es para equiparte
bien en cuanto ropa.
Yo, por ejemplo, no me equipé bien porque antes de
radicarnos, lo más cercano a un invierno que pasé en Bariloche
fue el mes de mayo y aunque nevó, no es lo mismo.
Entonces traje ropa y calzado que no me sirvieron y un
gamulán, que no abrigaba tanto y era pesado. Al poco tiempo,
los tres nos tuvimos que comprar camperas de duvet.
Equiparte bien no quiere decir llenarte de ropa que
después no vas a usar. Quiere decir invertir en una buena
campera, que no le pase el agua. Y en un buen calzado
patagónico, que no le pase el agua. Después con jeans y medias
y guantes, zafás. Pero la campera: abrigada, liviana e
impermeable, es fundamental.
También son buenos los polar y la ropa térmica en general.
Son prendas livianas y las podés meter en el lavarropas. Pero
no son impermeables. Una opción barata es el polar y arriba
un rompevientos impermeable.
En cuanto a calzado, yo he descubierto que lo más cómodo
y menos caro es un buen par de zapatillas. Las de gamuza o
cuero abrigan bastante y las de tela, si se mojan, se secan rápido.
Tanto para mujeres como para varones es útil, sobre todo
bajo la lluvia incesante, un sombrero de ala ancha que podés
agenciarte en el lugar.
Y si sos mujer, te cuento que a causa del frío, pollera y
tacos no vas a usar practicamente nunca y otra cosa que vas a
notar (esto a los varones no les importa demasiado) es que la
ropa se ensucia menos que en otros lados, tal vez porque aquí
el clima es muy seco y se transpira menos.

Resumiendo:

1 Vení conociendo el lugar.
2 Tratá de conseguir un laburo antes de largarte
definitivamente.
3 Venite con un currículum y repartilo.
4 Si te interesa trabajar en turismo, repartilo en agencias y
hoteles. Si sabés idiomas (inglés y portugués) tendrás más
chances.
5 Si te ofrecen algo que no es tu ideal de laburo, agarralo
como una primera opción, ya tendrás tiempo de dejarlo si te
surge algo mejor.
6 Vení teniendo resuelto el alquiler o préstamo de una
vivienda. Si te ofrecen algo que no es tu ideal de vivienda,
agarrala, para no venir en bolas.
7 Si tenés una propiedad en tu lugar de origen, no la
vendas. Date tiempo, no quemes naves de entrada.

domingo, 2 de noviembre de 2008

No vengas en bolas


Vení en lo posible con un laburo concertado previamente.
Mucha gente se viene en bolas pensando que aquí va a
conseguir facilmente. Y no es tan así.
En las ciudades andino-patagónicas que cuentan con
centros de esquí, es posible enganchar algo durante la alta
temporada, tanto en invierno como en verano.
Pero no siempre. Si la temporada vino floja, sonaste.
Además, como ya te dije, aquí también hay desocupación
y muchísima gente depende de planes para jefes y jefas de
hogar sin trabajo.
Y también tené en cuenta que en el interior los sueldos
siempre son más bajos que en Capital Federal. En
contrapartida, en Bariloche por ejemplo – como en cualquier
ciudad turística – los alquileres, la comida y la ropa son más
caros.
Los docentes ganan poco, como en todos lados, aunque
en el Sur cobran un plus por “zona” . Si sos docente, podés
averiguar previamente las fechas de inscripción en Neuquén,
Río Negro y Chubut.
Un sobrino mío se vino a los 22, 23 años, con idea de
quedarse y pasó por varios laburos: productor en una radio
FM, vendedor en el Video Club de un amigo y en una
estación de servicio.
Después de dos años de insistir se volvió a Buenos Aires,
porque aquí no consiguió ningún trabajo interesante. Si bien
no concretó su deseo de quedarse, la experiencia fue buena;
le ayudó a objetivar su situación personal y a definir sus
intereses laborales.