lunes, 19 de enero de 2009

Esquiar...




Un amigo nuestro decía que el esquí es a la montaña, lo
que el caballo a la llanura. Y es cierto. Así como al escalar la
montaña el andinista se debe sentir, por momentos, parte de
ella, el poder deslizarte en un rítmico slalom por una ladera
cubierta de nieve polvo, también te proporciona una
perspectiva y una vivencia sensorial verdaderamente intensas.
Vas como surfeando una gigantesca ola inmóvil.
Sí, esquiar es una experiencia maravillosa. Pero si ya has
esquiado sabrás que, lamentablemente, es un deporte bastante
caro y en esta época de desocupación y piqueteros me parece
una frivolidad hablarte del placer de deslizarse por una pista
de nieve polvo. Se necesita un equipo de tablas, fijaciones y
botas, más el costo del pase para los medios de elevación. Más
las clases. Y si tenés hijos, multiplicá por la cantidad que sean.
Por otro lado soy consciente de que es una importante
fuente de ingresos para esta comunidad, ya que durante la
temporada la mayoría de los barilochenses trabaja en algo
relacionado con el esquí y el cerro Catedral. Sin embargo en
Bariloche también hay sentimientos encontrados respecto a
este deporte. A muchos (esquiadores o no, instructores) les
revienta lo que llaman “el chetaje” del cerro. “Ya vino el chetaje
de Buenos Aires” dicen, cuando empieza la temporada. Y
aunque la mayoría, por razones obvias, depende de esta
particular fauna porteña, critica su tilinguería y ostentación.
Sin embargo, llegado el momento, todos rezan para que nieve
en cantidades aceptables y la temporada invernal sea un éxito.
Y viviendo en un centro de esquí, dentro de lo posible,
vale la pena intentar esquiar. Paliativos: el pase se puede sacar
en cuotas a lo largo del año. En las épocas de pre y post
temporada se abarata el costo de los medios de elevación y
también hay unos pocos días en el año en que los residentes
podemos esquiar gratis.
Los equipos podés comprarlos de segunda mano en las
“Bolsas de esquí”, donde también podés canjear por poca
diferencia los equipos de tus chicos a medida que van creciendo.
Otra opción es el “esquí de fondo” o nórdico, que a
diferencia del alpino, no necesita medios de elevación: las
tablas tienen un material adherente en la base que permite
subir caminando. En Bariloche se practica en el cerro
Catedral y en el cerro Otto. Es divertido, significa mucho
más ejercicio que el esquí alpino y el costo es mucho menor.
Si nunca esquiaste, aunque seas un potentado/a y puedas
hacerlo, no te conviene comprar equipos, ni sacar de entrada
un pase de temporada.
Alquilá, y sacá un pase diario, para ver primero si te gusta.
Y tanto si sacás un pase como si inscribís a tus chicos en un
club de esquí, el mejor mes es agosto. ¿Por qué? Porque julio
es más inestable. A veces ni siquiera nieva suficiente, o hay
tormentas y no funcionan los medios. Además no es agradable
esquiar con mal tiempo, te cagás de frío. En cambio en agosto
el clima se estabiliza, ya hay una buena base de nieve en las
pistas y por lo general los días son fríos pero soleados.
Y en una pista de esquí vas a tener la experiencia del
silencio. A medida que subís en la silla y te vas alejando de la
base, los ecos de la gente suenan lejanos, como en una playa
y sólo se escucha el sonido cimbreante del cable que sujeta la
silla al pasar por las torres y el ¡slash! de las tablas de alguien
que se desliza esquiando.
Abajo estaba nublado, todo era gris, pero ahora traspasás
ese techo de nubes bajas y de pronto te encontrás con un
maravilloso cielo azul.

4 comentarios:

benchi dijo...

luisa: descubri este blog de casualidad y realmente me siento muy identificado con lo que contas.vivo en baires y sueño con vivir en bariloche desde siempre. (tengo 44).todavia no pierdo las esperanzas.estoy juntando plata y dentro de unos años....por que no?
saludos

Luisa Peluffo dijo...

Por supuesto, y venir a vivir al sur es un sueño posible, saludos, Luisa

andres dijo...

Luisa, me encantaron las notas del diario Rio Negro sobre la literatura.

Luisa Peluffo dijo...

Qué bueno Andrés, yo también disfruto al escribirlas y te contesté en la entrada del 1º de enero (Disfrutar de una intensa vida cultural.