sábado, 6 de junio de 2009

Manejar tu “batata” con nieve y otros



Pero antes de entrar en el tema de manejar cuando hay
nieve y hielo, te cuento que aquí también aprendí que en
caminos de ripio hay que ir tranqui, con un cambio menos
del que necesitás, el auto se afirma más y no patina.
Que antes de entrar en una curva conviene bajar un poco
la velocidad para acelerar cuando la agarrás.
Que si estacionás en pendiente, en un camino de tierra,
además de dejar el auto con un cambio y freno de mano,
poné una piedra delante de la rueda. Por las dudas.
Que si estacionás en pendiente en una zona urbana,
además de dejar el auto en cambio y con freno de mano,
trabá la rueda contra el cordón de la vereda.
Y nunca dejes chicos solos adentro del auto. Ni siquiera
unos minutos. Para que no te pase como a nosotros que
dejamos un rato a los nuestros con sus primitos en un citroen,
un legendario 2CV...(el auto que mejor respondió a la nieve)
estacionado en la pendiente de la calle Moreno y cuando
regresamos vimos con horror que empezaba a bajar la cuesta
con los chicos adentro. Logramos atajarlo de casualidad,
resulta que los angelitos habían estado moviendo el volante,
los cambios y el freno de mano...
Ah los embragues... Yo descubrí lo que es un disco de
embrague en la Patagonia. Son carísimos, lo sé porque quemé
varios. Pasa cuando estas avanzando por una pendiente
cuesta arriba y se te queda el auto...
O de tanto arrancar en pendiente con tierra
floja o nieve... El primero que quemé fue por culpa de la
depresión post parto. No entendés nada, pero fue así: resulta
que acababa de tener a mi segundo hijo y estaba sola (mi
marido había tenido que viajar) y nevó, nevó y nevó. Y en esa
época no había teléfonos, ni celulares, ni nada. Y a mí me agarró la
desesperación por sacar el auto y estacionarlo en el camino
para tenerlo a mano, por cualquier cosa. Porque aunque no
se avecinaba ningún cataclismo, una nunca sabe. Pero el auto,
para salir al camino, tenía que subir una leve pendiente. Leve,
pero con nieve era como escalar el Everest. Y el auto patinaba,
pero yo se lo hice escalar. Hasta que sentí ese olorcito a goma
quemada...
También descubrí muchas otras partes del auto que no
tenía ni idea qué eran, como: “el tren delantero”, “las crucetas”,
“el chicler”... la verdad, todavía no sé muy bien para qué sirven,
pero por lo menos sé que están y eso ya es algo, porque aquí
tenés que saber un poco de todo, ser licenciado en ciencias
totales. Un cumpleaños mi marido me preguntó ¿qué querés
que te regale? y yo me escuché pedir:
Un taladro eléctrico.
Estaba alienada con el mito de “los esforzados pioneros” y
eso de que uno tiene que saber arreglárselas en cualquier
circunstancia (aunque el taladro no me sirvió más que para
colgar cuadros). Por suerte se me pasó pronto y volví a desear
que me regalara un buen libro o un frasco de perfume, o las
dos cosas ya que estamos.
En cuanto al tema de manejar con hielo y nieve, el secreto
es ir muy despacio, en primera o segunda y NO FRENAR, o
en todo caso hacerlo con el cambio.
Si frenás te vas a la mierda porque el hielo es como un
jabón y perdés totalmente el control del volante.
También tené en cuenta que el hielo es jodido en el asfalto
(en el ripio el auto se agarra más) y que una buena medida, si
te topás con hielo en la ruta, es pasarte a la banquina.
Una buena ayuda para salir del paso, es la «cadena líquida»,
un spray adherente que se compra en las estaciones de servicio.
También la podés aplicar en las suelas de tus botas para no
resbalar (y darte el porrazo) al caminar en las calles con hielo.
En algunos negocios de Bariloche venden suelas de goma
con grampas, adaptables a cualquier tipo de calzado, que
impiden resbalar en el hielo.
Y si se te congela la cerradura, y no podés abrir la puerta
del auto, un yeite es encender un fósforo o encendedor y
calentar la llave antes de introducirla...
Pero en realidad, lo mejor en días de hielo y nieve, es no
salir con el auto hasta que empieza a calentar el sol, al
mediodía, y todo se derrite.
Esto no es por desconfiar de tus habilidades, sino porque
aunque vos seas un genio manejando en el hielo, en la calle y
en la ruta hay muchos que no lo son y te la regalo cuando se
te atraviesa uno en plena subida. O bajada...
Pero no te desanimes, acordate que yo aprendí a manejar
sólo unos meses antes de venirme a vivir a Bariloche.
Igual ahora quedémonos un rato más en el ventanal,
viendo caer los copos antes de que salga el sol y toda la nieve
desaparezca.

8 comentarios:

Mariana dijo...

Hola Luisa, gracias por tus consejos!!! Estamos por viajar en dos semanas con nuestros dos hijitos a ver si finalmente nos animamos a irnos a vivir allá. Iremos en plan de averiguar...vamos a ver que pasa. Y aprovecho a hacerte una pregunta...a que hora del día nos recomendás hacer el tramo de Piedra del Aguila - Bariloche?
Me da un poco de miedo el último tramo del viaje con la ruta congelada...
Gracias nuevamente Luisa!!!

Luisa Peluffo dijo...

Si hay hielo en la ruta, algo que te van a informar en Piedra del Aguila, lo mejor es esperar al mediodía. Y por supuesto ir tranqui y con las cubiertas en buenas condiciones. Tampoco está de más llevar un aerosol adherente para cubiertas.

Anónimo dijo...

hola luisa ! tus comentarios me animan a tomar LA decision tan postergada y deseada de irme a vivir a bariloche.se que no es facil pero no me puedo ir de este mundo sin al menos haberlo intentado. saludos!!
fernando

Qbits dijo...

Aquí en Ushuaia usamos 3 tipos de cubiertas que ayudan bastante (dado que si esperamos a que "se derrita" la nieve o hielo, deberíamos pasar gran parte del invierno en casa!): son unas especiales con silica (les llaman "las siliconadas" en una deformación graciosa), otras son con clavos (pequeños, muchos, dispuestos sobre el dibujo de la cubierta), una tercera opción, combina las dos soluciones anteriores en una "siliconadas con clavos".
Depende del uso que se le va a dar al vehículo, suelen usarse 2 con clavos adelante para tirar y 2 siliconadas atrás para evitar "el coleo".
Igual, hay que tener mucho cuidado y bajo ninguna circunstancia pisar el freno, porque como bien decís, te vas al diablo.
Creo que la peor situación es cuando estás subiendo una cuesta y el auto que está adelante, y ya llegó a la cima, frena: uno queda "colgado" en la pendiente y retomar se hace difícil.
Por ahí este tipo de cubiertas les sirven a Mariana. Y si no han manejado con estas condiciones, muchísimo cuidado, el auto se comporta muy distinto a cuando tenemos condiciones normales.
Saludos desde este rincón del mundo (ahora con poca luz).

Qbits dijo...

Aquí en Ushuaia usamos 3 tipos de cubiertas que ayudan bastante (dado que si esperamos a que "se derrita" la nieve o hielo, deberíamos pasar gran parte del invierno en casa!): son unas especiales con silica (les llaman "las siliconadas" en una deformación graciosa), otras son con clavos (pequeños, muchos, dispuestos sobre el dibujo de la cubierta), una tercera opción, combina las dos soluciones anteriores en una "siliconadas con clavos".
Depende del uso que se le va a dar al vehículo, suelen usarse 2 con clavos adelante para tirar y 2 siliconadas atrás para evitar "el coleo".
Igual, hay que tener mucho cuidado y bajo ninguna circunstancia pisar el freno, porque como bien decís, te vas al diablo.
Creo que la peor situación es cuando estás subiendo una cuesta y el auto que está adelante, y ya llegó a la cima, frena: uno queda "colgado" en la pendiente y retomar se hace difícil.
Por ahí este tipo de cubiertas les sirven a Mariana. Y si no han manejado con estas condiciones, muchísimo cuidado, el auto se comporta muy distinto a cuando tenemos condiciones normales.
Saludos desde este rincón del mundo (ahora con poca luz).

Luisa Peluffo dijo...

Gracias por tu comentario!Le puede servir a mucha gente que viene en esta época del año

Malala dijo...

¿Qué comprar? ¿Auto? ¿Camioneta es seguro? ¿4x4 es lo mejor? ¿Rural? Somos familia con 3 niños.

Anónimo dijo...

Lo importante es que tenga tracción delantera y mantener las cubiertas en buenas condiciones