sábado, 24 de julio de 2010

A LA VERA DEL FOGÓN: Don Alberto Goye entrevista por Sebastián Carapezza * (1º Parte)




Don Alberto acaba de cumplir 95 años. Nació en Colonia Suiza el 21 de junio de 1915. Sus recuerdos son vívidas postales de un Bariloche de mito y leyenda:
“Mi abuelo llegó a Chile desde Suiza con sus cuatro hermanos. A tres de sus hermanos Chile no les gustó así que compraron arado, carretas, semillas, bueyes, yse vinieron para acá. Fue en 1895. Mi abuelo había venido un poquito antes a este lugar donde ahora está Colonia Suiza. Cuando vino tenía 18 años y decía que le había resultado muy parecido a la zona de Suiza de donde venían ellos. Así es que esos tres hermanos de mi abuelo se vinieron a radicar acá. Llegaron en carreta. No sé si por Paso del Arco o por algún otro paso. Tampoco sé cómo cruzaron los ríos. Pero tuvieron que abrirse camino para llegar porque por acá solo había pequeñas picadas (…) Los animales se criaban a campo abierto y ellos supieron tener muchos, desde Colonia hasta el Brazo Tristeza, todo ese terreno lo ocupaban sus vacas, sus ovejas y sus caballos. Por aquellos años también se sembraba mucho trigo y muchos frutales (…) Mi padre llegó en 1902, y llegó en barco y de a caballo a Bariloche con la diligencia del correo. Tardó 40 días en llegar. En aquellos tiempos todos los Goye hablaban francés. Yo hablé francés hasta que tuve 8 o 9 años, no conocíamos el español, recién cuando empezaron a venir trabajadores de Chile conversando fuimos aprendiendo (…) En esa época los vecinos más cercanos a Colonia Suiza nos comunicábamos con humo de costa a costa de lago. Y sino con tiros de carabina. Si se tiraban tres tiros había pasado algo grave y había que movilizarse enseguida, y si el tiro era uno solo se trataba de una advertencia; cuando estaba calmo a veces gritábamos y nos escuchábamos de una a otra orilla (….) Desde muy joven salí a trabajar con mi padre al campo, desde los seis años andaba llevando bueyes o arriando vacas. Nosotros llevábamos leña a Bariloche en carro y a los catorce yo ya iba solo al pueblo. Demoraba siete horas para llegar, llevaba una carga de leña y la vendía a cuatro pesos con cincuenta o cinco, era poca plata, pero alcanzaba para comprar cosas para la casa: una bolsa de harina de 70 kilos, azúcar, arroz y yerba. El camino viejo a Colonia Suiza se abrió después del ’28, pero no estaban los puentes que hay ahora y el cruce del río Goye era muy difícil porque hay 12 metros de desnivel entre el camino y el río. Igual los viejos se las arreglaban: tiraban árboles enteros, los labraban, y con los bueyes los iban acomodando hasta que los ponían a modo de puentes (…) La vida de los antiguos aquí fue muy sacrificada, mucho trabajo, pero cuando se quiere trabajar se hace de todo...”

* Publicado en Revista Todo, Nº3 junio 2010, San Carlos de Bariloche.

martes, 13 de julio de 2010

Sancionan leyes locales sobre glaciares antes de que Diputados trate el tema mañana



En tiempo record, Jujuy y La Rioja aprobaron normas sobre glaciares y esta semana harían lo mismo San Juan y Salta. Las asambleas ambientalistas denuncian que es una maniobra para eludir la legislación que vote el Congreso nacional.

Ante la posibilidad de que el Congreso nacional apruebe una ley para proteger a los glaciares y limitar la megaminería, gobiernos provinciales impulsan –y las legislaturas aprueban a contrarreloj– leyes que regulan el mismo tema. Sin debate y en tiempo record, Jujuy y La Rioja hicieron punta en la estrategia de los gobernadores: el jueves pasado sancionaron normas de “protección de glaciares”, aunque desde las asambleas ambientales afirman que son leyes “para permitir el avance minero”.

Salta y San Juan ya prepararon sus leyes y esperan sancionarlas esta semana. El cambio de escenario fue impulsado luego de que gobernadores se reunieran con la empresa Barrick Gold en Canadá. La Cámara de Diputados de la Nación debatirá el próximo miércoles entre dos proyectos de protección de glaciares.

El miércoles 7 de julio las asambleas ambientales riojanas lanzaron un comunicado donde alertaban que el gobierno provincial había pactado con empresarios mineros de Canadá y China, llamaron a un plenario y movilizaciones. “Alertamos al pueblo sobre uno de los mayores negociados de la historia riojana de entrega del patrimonio minero (...) mientras se destruyen las fuentes de agua que dan vida a los pueblos y a los ecosistemas regionales”, afirmaron los asambleístas.

Al día siguiente, sin debate en comisiones parlamentarias, sin consultar a especialistas científicos y sin atender los reclamos de organizaciones de la sociedad civil, la Legislatura riojana aprobó la ley de “protección de glaciares”, donde el poder de control será ejercido de forma exclusiva por autoridades provinciales. El proyecto de ley había sido presentado el día anterior por el Ejecutivo y sólo el oficialismo sabía de su existencia.

“El poder de policía lo tienen la Secretaría de Ambiente y la Cámara de Diputados. El lobo cuidando el gallinero. Son leyes a pedido de la Barrick”, denunció Jenny Luján, activista de la provincia.

También en tiempo record, presentado el 6 de julio y aprobado el 8, el gobierno de Jujuy sancionó su ley de glaciares. Al igual que en La Rioja, el control a las empresas queda en manos del gobierno provincial. También determina que realizará un inventario de glaciares, pero destaca que la opinión de los organismos técnicos especializados no será vinculante.

Alicia Chalabe es abogada patrocinante de vecinos de Tilcara que rechazan la explotación minera. “Por la Constitución Nacional reformada, los recursos naturales pertenecen a las provincias. Entonces la sanción de una ley provincial de glaciares fue una jugada muy bien pensada por los que impulsan la minería. La futura ley nacional podría ser tratada de inconstitucional”, explicó.

El 26 de junio, en el marco de la reunión del Grupo de los 20 (G-20) en Canadá, el fundador y directivo de Barrick Gold, Peter Munk, recibió a la Presidenta y a los gobernadores Walter Barrionuevo (Jujuy), Luis Beder Herrera (La Rioja), Juan Manuel Urtubey (Salta), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y José Luis Gioja (San Juan). La comitiva oficial les aseguró a los empresarios que las leyes mineras “no serán modificadas”.

El 6 de julio, en la Casa de Salta en Buenos Aires, se reunieron los gobernadores recién llegados de Canadá. Se sumaron funcionarios de Mendoza, Neuquén, Río Negro y Catamarca. También estuvo el secretario de Minería, Jorge Mayoral. Allí se hizo pública la estrategia acordada en Canadá. “Declaración de las provincias cordilleranas” es el título del documento en el que se resalta “la necesidad impostergable de proteger los glaciares”. Allí mismo se presentó un modelo de ley provincial, que cada gobernador se comprometió a presentar en sus provincias y aprobar lo más rápido posible. Las recientes leyes de La Rioja y Jujuy son las primeras de una larga lista.

La Cámara de Empresarios Mineros (CAEM) festejó: “La Cámara respalda plenamente la Declaración de los Gobernadores que reafirmaron sus competencias en materia de cuidado ambiental, comprometiéndose a garantizar el desarrollo minero con criterios sustentables”.

Mirta Antonelli es docente e investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba, y coeditora del libro “Minería transnacional, narrativas del desarrollo y resistencias sociales”. Explica que, a nivel mundial, las corporaciones de la megaminería se caracterizan por “fabricar los referentes jurídicos que viabilicen el extractivismo, haciendo leyes a la medida de sus intereses”, y da como ejemplo las reformas que la Argentina realizó en los ’90. “El caso de las leyes provinciales para disponer de los glaciares, obviando que en el Congreso nacional se debate esta semana el destino del patrimonio de aguas –señaló–, lejos está de ser ‘federalismo’ y ‘autonomía’ provinciales. Es poner en manos y bajo el poder de los gobernadores pro-mineros los territorios y las aguas para que luego decidan las empresas mineras.”

domingo, 11 de julio de 2010

UNA NOCHE ENTRE LOS DINOSAURIOS por María Giselle Castro *





TRELEW - Rosario Haidanaschuk cumplió 11 años y eligió una manera muy particular para festejarlo: invitó a sus amigas a una visita nocturna al museo, que incluyó quedarse a dormir bajo la indisimulable presencia de los esqueletos de enormes dinosaurios.

"Exploradores en pijamas" es un programa pensado para niños de 7 a 12 años, que el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), de esta ciudad, lleva adelante con singular éxito. Los viernes, durante la temporada invernal, el museo abre sus puertas para que los más chicos viajen al pasado, millones de años.

La propuesta busca acercar a los pequeños a las ciencias y generar conciencia sobre la importancia de cuidar el patrimonio paleontológico de la Patagonia. "Queremos que se den cuenta de que la ciencia no es cosa aburrida y para eso les abrimos todo el museo, hasta lo más preciado: el laboratorio, donde nuestros paleontólogos investigan los fósiles hallados", dijo María Copello, una de las coordinadoras del programa.

La idea de pasar la noche en el museo es el imán que atrapa a los chicos. Verlos llegar cargados con sus bolsos, almohadas, bolsas de dormir y hasta con algún peluche como acompañante puede desorientar a algún transeúnte. Pero los viernes, cuando el sol se esconde, el Egidio Feruglio es territorio de niños.

Apenas pisan el auditorio Germán Sopeña (denominado así en homenaje al ex secretario general de La Nacion, por su aporte a la difusión de la ciencia en la Patagonia), se fijan claramente las reglas. La número uno: el museo no es un patio de juegos y no están por participar en un pijama party. Se pondrán en la piel de exploradores y deberán comportarse como tales, aunque recorrerán la muestra? en pantuflas.

Allí se inicia la historia. Con un relato didáctico y en el que se utilizan términos específicos cuyos significados se explican con detenimiento, la narración se enfoca en la Patagonia por ser uno de los mayores yacimientos fosilíferos del mundo.

¿Dónde estamos? ¿Qué es la paleontología? ¿Qué son los fósiles? ¿Qué es la geología? ¿Y la erosión? ¿Quién fue Egidio Feruglio? ¿Por qué hubo dinosaurios en la Patagonia? ¿A qué se llama eventos geológicos? Son algunas de las primeras preguntas que se hacen en voz alta y que dan pie a los visitantes a zambullirse en la aventura.

"No dejamos de sorprendernos por la consistencia de la información con la que llegan los chicos. Saben mucho sobre dinosaurios, conocen el nombre de los que habitaron nuestra región y los de América del Norte, hacen preguntas coherentes y el interés con el que llegan no decae en ningún momento", señaló Marcela Moraga, otra de las coordinadoras.

El programa se inicia a las 9 de la noche, y cerca de las 4.30 de la mañana, los exploradores se van a dormir. Entre las actividades se incluye una minuciosa recorrida por el laboratorio, la elaboración con yeso de réplicas de fósiles hallados por los técnicos del museo, la resolución de crucigramas sobre la base de la información que les fue narrada y, en absoluta oscuridad, con sus linternas, una búsqueda del tesoro para encontrar objetos que no tienen que ver con la época, como un destornillador o un frasco de perfume.

El programa apunta a que los chicos conozcan el MEF sin filtros. La experiencia es tentadora: en él se exhiben únicamente dinosaurios encontrados en la Patagonia, más de 17.000 fósiles originales y reconstrucciones de organismos que vivieron en esta región geográfica durante los últimos 300 millones de años.

El campamento se arma en la sala de la era Mesozoica. Ante la atenta mirada de los dinosaurios, los 30 niños despliegan sus bolsas de dormir, se acuestan y cierran los ojos, aunque no resulta fácil conciliar el sueño.

Algo de eso le ocurrió a Gianluca Confortino, de 7 años. "Me gustó, pero me dio un poco de miedo", reconoció con valentía y dejó en claro que si bien nada de lo que ocurre en la película Una noche en el museo - en la que los animales cobran vida - sucede en el Egidio Feruglio, él prefiere dormir en su casa.

Hay más información en www.mef.org.ar

* Publicado en Diario La Nación, domingo 11 de julio de 2010