sábado, 9 de abril de 2011

Los galeses en Chubut (1)



El 28 de julio de 1865, el barco Mimosa arribó a las costas del Golfo Nuevo, en un área que los inmigrantes galeses llamaron Puerto Madryn. La nave había zarpado desde Liverpool con alrededor de 150 personas de todas las edades, que dejaban atrás la dominación británica sobre su país.

En Madryn, la zona de Punta Cuevas debe su nombre a los huecos hechos en los acantilados en los que se alojaron estas familias los primeros momentos. Luego se trasladaron a las costas de río Chubut, donde comenzaron a levantar las primeras casas. Así nacieron sitios como Rawson y Gaiman.

Los galeses establecieron una buena relación con las comunidades tehuelches a través del trueque y la mutua colaboración. Intercambiaron con ellos conocimientos, ya que los indígenas eran expertos cazadores, hábiles para encontrar agua y vivir de la tierra, y los galeses construían hornos de barro para hacer el pan y la producción de manteca.

De Puerto Madryn a Trevelin hay poco más de 600 kilómetros que hoy se recorren en fácilmente en auto a través de las rutas 25, 12 o 62 de la provincia de Chubut. Pero hace más de 120 años, la estepa patagónica era un territorio sólo conocido y recorrido por los pueblos tehuelche y mapuche.

En 1883 John Daniel Evans encuentra perdido - y reconoce como propiedad de un vecino - un potrillo llamado “el Malacara” *, robado por los indios en 1878. El Malacara había sido amansado y entrenado para correr en terrenos desparejos, y enseguida tuvo un especial entendimiento con su nuevo jinete.



Siguiendo las descripciones hechas por los tehuelches, John D. Evans, Richard Davies, John Hughes y John Parry se internaron en el territorio en busca de oro. En el recorrido fueron emboscados por araucanos de la tribu del cacique Foyel que venían huyendo de la persecución del ejército de Roca.

Los indios los confunden con espías y el 4 de marzo de 1884 dan muerte a Davies, Hugehs y Parry. Evans logra salvar su vida gracias a su caballo, ya que éste al romper el círculo de lanzadores, salió de su alcance y saltó al fondo de un barranco de casi 4 metros de altura, pero se levantó y siguió barranco abajo.

El caballo galopó durante 3 días, hasta que perdió los cascos. Evans logró llegar hasta el puesto más cercano a Rawson y cambiar de caballo. Después regresó para enterrar a su compañeros y buscar al Malacara. El lugar se conoce hoy como "Valle de los Mártires" y allí Evans erigió un monumento en memoria de sus compañeros caídos.

* “Pablo Dacal y el misterio del Lago Rosario”
http://vimeo.com/12419473