lunes, 30 de mayo de 2011

Curanto




El curanto, en mapudungun: kurantu, “pedregal'”, es una comida típica del archipiélago de Chiloé, característica del sur de Chile y la Patagonia Argentina.
Tradicionalmente se prepara al aire libre, llevando el nombre de "curanto en hoyo", es decir el que está hecho en un pozo cavado en la tierra, de aproximadamente un metro y medio de profundidad. El fondo se cubre con piedras que se calientan en una fogata. Cuando están al rojo vivo se retiran los tizones y se comienza a colocar los ingredientes.

La preparación del curanto en hoyo toma bastante tiempo, lo que constituye un evento social en si mismo, ya que el trabajo que demanda hacerlo requiere de la participación de varias personas. Además del hoyo que se debe hacer previamente, está la selección y limpieza de los ingredientes, cuyas cantidades no son fijas, la idea es que haya un poco de todo.

En Argentina, el curanto incluye distintas variedades de carne vacuna, también cordero, pollo y embutidos y hortalizas: papa, batata, calabaza, choclo, entre otras.
En Chile incluye mariscos y también distintos tipos de pescado, además de carne y embutidos.También hortalizas y verduras, además de chapaleles y milcaos *, alimentos tradicionales de Chiloé, a base de papas que cocinan al vapor en una de las capas superiores del curanto, cubiertos por ramas de avellano y pangues que les dan su sabor característico.

* El milcao se prepara mezclando papas crudas y cocidas con otros ingredientes. Es un ingrediente importante del curanto y aparece frecuentemente en el folklore chilote como parte de canciones y adivinanzas.
El chapalele es una masa a base de papas cocidas y harina de trigo. Los chapaleles de curanto son salados y llevan además de las papas y la harina, manteca de cerdo y chicharrones.

Después viene todo el armado del curanto y su sellado para permitir una cocción al vapor y con toques de ahumado, que povocan el contacto directo de las piedras al rojo.
Cada capa de ingredientes se cubre con las grandes hojas de una planta llamada pangue o nalca, que pueden tener un diámetro mayor a un metro.
Todo esto se cubre con tierra, champas y sacos mojados, simulando una gran olla a presión, en la que se cuecen los alimentos durante una hora o un poco más.
Una vez listo el curanto, se destapa y los alimentos cocidos se traspasan a fuentes que se van ofreciendo a los comensales.

Se dice que esta forma de preparar alimentos se remonta al año 1421 y era propia del pueblo chono y que con la llegada de los huilliches y de los conquistadores españoles se fueron agregando nuevos ingredientes hasta llegar a ser el curanto que se conoce hoy en día. El curanto también sería otra prueba de la teoría del contacto entre América y Polinesia, ya que que en Rapa Nui (la Isla de Pascua) se prepara una comida semejante, llamada “umu”.

1 comentario:

Josefina dijo...

Tal vez sea la paz, o el paisaje, o la tranquilidad de caminar por el bosque sin sorpresas( no se ven arañas, ni mosquitos, ni ningun bichito de esos que repugan o asustan), pero la patagonia es un lugar de ensueños y en ese contexto, lo que no es rico , es riquisimo! Ya sea trucha, salmon, ciervo, jabali, hongos, chocolates o reposteria.- Se disfruta, se paladea se vive.-

Josefina - restaurante patagónico