jueves, 20 de octubre de 2011

Actividad del Puyehue *


Foto Alejandra Bartoliche

Desde el Sernageomin, en Chile, Waldo Vivallo, confirmó que la actividad del volcán continúa decreciendo. Sostuvo que el incremento del número de sismos de 5 a 13 es relativo y recordó que al principio del proceso el número ascendía a 200 sismos por hora. Enfatizó que "la situación no ha cambiado, se mantiene totalmente en el curso que se ha venido desarrollando, con una tendencia a la baja de la erupción".

Ante algunas versiones que hablaban de un incremento en la actividad volcánica, desde el Sernageomin, en Chile, Waldo Vivallo afirmó, en diálogo con Radio Seis, que la situación es la misma de las últimas semanas y "tal vez de los últimos dos meses". Aseguró que "no hay incremento de la actividad" sino que la erupción continúa en descenso y va disminuyendo en intensidad. No obstante sostuvo que "todavía hay ceniza y mucho vapor de agua".

En cuanto al incremento en el número de sismos "es bien relativo, estamos hablando de 5 sismos por hora, cuando comenzó teníamos 200 sismos por hora, ahora ha llegado hasta 13".

Explicó que cuando se lee el registro de sismo, estas erupciones en su etapa más intensa tienen un ruido de fondo muy importante y en la medida que disminuye se puede contar más fácilmente el número de sismos y "por eso en parte se explica el incremento que ha habido, que no es significativo,la situación no ha cambiado, se mantiene totalmente en el curso que se ha venido desarrollando, una tendencia a la baja de la erupción".

Pidió paciencia a la comunidad porque "estos procesos naturales son largos". Recordó que en el sur, con el Chaitén, "demoramos casi dos años en que se normalizara la situación, hoy todavía tenemos actividad pero es una actividad muy menor". Estimó que "pueden pasar todavía unos cuantos meses con este tipo de actividad".

Consultado por el vapor de agua explicó que por un lado el magma libera al final el agua y por otro se cuenta el aporte el agua subterránea que existe en la zona que con el calor que genera el centro volcánico se transforma en vapor y es expulsada con los productos de la erupción, es lo que se llama un sistema hidrotermal, agua caliente que circula en la parte más superficial de la corteza.

Insistió en que la tendencia es a declinar "hasta aquí todo indica eso". Agregó que "la magnitud de los sismos también ha disminuido, el ruido de fondo, el tremor, también ha bajado, todos los parámetros que se pueden medir han ido disminuyendo, la cantidad de las cenizas es mucho menor, la altura de la columna que teníamos de 12 kilómetros no sobrepasa los 4. La pluma podía tener más de 2 mil kilómetros de largo y hoy no supera los 50. Todo indica que este proceso va disminuyendo, va perdiendo energía".

Finalmente sostuvo que la ceniza que es muy fina tiende a permanecer en suspensión más tiempo y otro fenómeno se da cuando hay viento intenso, porque hay mucha ceniza acumulada en el terreno y el viento la levanta.

Defensa civil recuerda la importancia de la utilización de protección respiratoria ante la presencia visible de cenizas en el aire de nuestra ciudad. Se destaca que la protección respiratoria ayuda a prevenir las molestias que se manifiestan producto de la exposición a las cenizas, tales como sequedad de nariz y paladar, irritación y picazón de la vía aérea superior. Asimismo su uso se recomienda a las personas con antecedentes de enfermedades respiratorias, tales como bronquitis o asma, entre otras. Se recomienda el uso de mascarillas "N95", "N99", o "N100" (disponibles en farmacias y en casas de indumentaria de seguridad), con o sin válvula exclutoria, las cuales según los profesionales de la salud son las más eficientes para atrapar las partículas de tamaño muy pequeño. Las personas con problemas de visión, con conjuntivitis o aquellos que usan lentes de contacto podrían requerir un mayor uso de hidratantes oculares. Los días de mucho viento se recomienda el uso de antiparras cerradas con elástico.

* Fuente: Diario Digital Bariloche 2000, 19 / 10 / 11