lunes, 28 de febrero de 2011

27ª FERIA PROVINCIAL del LIBRO del CHUBUT y 7º FERIA PATAGÓNICA del LIBRO



CONVOCATORIA:

Con el objeto de contribuir a la difusión del libro y su lectura, la Biblioteca Popular “Ricardo Jones Berwyn” de Gaiman (Chubut) convoca a participar de la 27° FERIA PROVINCIAL del LIBRO del CHUBUT y 7° FERIA PATAGÓNICA del LIBRO, que se llevará a cabo en el Gimnasio Municipal de Gaiman, del 09 al 12 de Junio de 2011.
Participantes: Podrán participar: escritores, investigadores, críticos, bibliotecarios, editores, libreros, ilustradores, diseñadores, educadores, sociólogos, traductores, promotores de la lectura, periodistas, artistas plásticos, fotógrafos, escultores, etc.
Se extenderán certificados de participación según la actividad que desarrollen en la Feria.
Inscripciones hasta el 10.04.2011 inclusive.
Mas info en http://www.verbocopihue.blogspot.com/

viernes, 25 de febrero de 2011

Detuvieron a nuestros activistas por defender los glaciares - Hernán Giardini (Greenpeace Argentina)



24 de febrero: Hace instantes la policía detuvo a nuestros activistas por manifestarse pacíficamente contra Barrick Gold, la empresa minera que, con la complicidad del gobierno está impidiendo que se aplique la Ley de Glaciares. Afortunadamente se encuentran todos bien y estamos haciendo lo posible para que los liberen cuanto antes.

Este atropello a nuestro derecho de manifestarnos es una clara muestra de la intención de la minera y del gobierno de acallar nuestro reclamo. Pero no lo van a lograr. Debemos salvar nuestros glaciares. La ley que conseguimos con tanto esfuerzo y presión tiene que aplicarse.

Nuestro campamento montado en la entrada a las minas de Barrick estaba formado por activistas de todas las edades, muchas de ellas mujeres. Soportaron el sol del día y el frío de la noche, poniendo el cuerpo de forma pacífica para defender nuestro patrimonio, nuestros glaciares, el agua de nuestro país y de todos nosotros. Pero a la empresa y al gobierno parece no interesarles el medio ambiente y el futuro de nuestros hijos. Enviaron rápidamente a la policía a detenernos. Arrastrando a nuestros activistas, llevándolos presos por defender la vida.

Les escribo este mensaje con una mezcla de bronca y tristeza. Ahora entenderás por qué Greenpeace no acepta ni un centavo de empresas o gobiernos. Son ellos los responsables de los mayores crímenes contra el medio ambiente.

Todo lo que hacemos es posible gracias al aporte económico de nuestros socios ya que no recibimos dinero ni presiones de gobiernos, partidos políticos o empresas. Solo de gente comprometida con el medio ambiente.

martes, 15 de febrero de 2011

Sobre mentiras y naturalezas (Carta abierta a la presidenta) Por Mempo Giardinelli *



Señora Presidenta: Nuevamente, y con todo respeto, me permito reflexionar con usted, ahora acerca de un viaje por el interior profundo de los Estados Unidos, donde estoy circunstancialmente.

Para quien no lo sabe, West Virginia parece estar en muchos aspectos todavía en el siglo XIX. Como en viejas películas (por caso Deliverance, de John Boorman, 1972), los norteamericanos de este Estado bellísimo, de idílicos paisajes de montañas y lagos, y tan parecido a su Santa Cruz, son en su inmensa mayoría altos, rudos y toscos como buenos montañeses. Casi no se ven negros aquí, ni orientales ni hispanos. Es notable cómo a sólo seis horas en coche desde Washington, uno se encuentra con la imagen tradicional del estadounidense grandote y pelirrojo. Los llaman “red-necks”: cuellos rojos.

Es un Estado de clara mayoría republicana, atestado de iglesias para todos los gustos y credos y con la bandera de barras y estrellas en casi todas las casas, en muchos casos junto a las fotos de hijos muertos como soldados en alguna guerra. La razón es que no hay muchos puestos de trabajo y las fuerzas armadas son aquí un empleo tentador, aunque con alto riesgo de morir joven.

Este domingo en la ciudad de Elkins, West Virginia, me despierta un largo artículo en el The New York Times sobre la inflación en la Argentina. Firmado por un tal Alexei Barrionuevo, ofrece la remanida idea de una Argentina caótica, con inflación disparada, consumo irresponsable y augurios tormentosos. Nada nuevo, me digo, sofocando el fastidio que produce la tendenciosidad de cierto periodismo internacional. No lo esperaba de NYT, Señora, pero es lo mismo que uno leería en El País, de Madrid.

Los informantes del articulista son cuatro economistas conocidos: Sergio Berenstein, de la consultora Poliarquía; Esteban Fernández Medrano, ex asesor del Estudio Miguel Angel Broda y ahora en la consultora Macrovisión, y los doctores Domingo Cavallo y Martín Redrado.

“Oh, my God”, pienso, en inglés. Y siento tanta pena por la Argentina como por el periodismo objetivo, al que en este país se supone que rinden culto.

Después sigo viaje y me llaman la atención la naturaleza impoluta, el extremo cuidado de los bosques, la limpieza general y la admirable y respetada cartelería educativa. Es impactante: aquí hasta los aserraderos son limpios y ordenados, y están obligados a reforestar todo lo que cortan. Así, los pinos, maples y otras especies cuyos nombres ignoro están sanos, enhiestos, y eso a lo largo de decenas, centenares de kilómetros. Miles de hectáreas cubiertas de bosques nevados, ríos de aguas transparentes y todo limpio, sano, a salvo de depredaciones. Y nuevamente me duele mi país, tan devastado.

Pienso en mi Chaco arrasado por décadas, en el ex Impenetrable, y ahora en los asesinatos de La Fidelidad, que serán un negocio y no, como debería ser y con urgencia, un nuevo y enorme Parque Nacional. No te hagas ilusiones, me digo, y pienso en los que quieren hacer del Iberá un arrozal; en los que están cerrando ahora mismo el Ayuí con la venia del gobierno correntino. Y evoco recientes visitas a los Parques Nacionales Iguazú, Calilegua en Salta y Baritú en Jujuy, que dan pena con su pobre infraestructura, bajos presupuestos y heroicos guardaparques colmados de limitaciones y bajísimos salarios. Y quién sabe si no fueron ya invadidos por usurpadores.

Pienso también que el próximo vicepresidente de la Nación podría ser el Señor Gioja, tan amigo y favorecedor de las multinacionales mineras. Esas mismas que cuidan estos parques de West Virginia y los centenares de parques de los Estados Unidos, donde la naturaleza no se toca y no se atreverían a cortar ni un tronco viejo.

Pero nosotros sí los dejamos. Mejor dicho, nuestros gobernantes desde hace décadas, desde los milicos y antes de los milicos y después de los milicos, que es lo grave. Incluso su gobierno, Señora, y se lo digo con la modesta autoridad de quien tantas veces lo defiende, aunque no en este punto. Porque el Señor Gioja es ambientalmente temible, como lo es el Señor Mussi en la Secretaría de Medio Ambiente. Cuando de hecho se congela nuevamente la Ley de Glaciares, para muchos de nosotros es inexplicable ese entusiasmo por la minería a cielo abierto, que es la próxima catástrofe de la Argentina.

Y es claro que la oposición no es esperanzadora a este respecto. Sería peor si gobernaran los que ya fueron gobierno: radicales y peronistas, liberales y conservadores, de Alfonsín a Duhalde y pasando por Menem y De la Rúa, cada gobierno fue ambientalmente igual o peor. Y si llegara a la presidencia el Señor Macri, que Dios nos guarde, porque ya ha mostrado tener tanta sensibilidad ambiental como una Caterpillar de las grandes.

Por eso no dicen nada. Esa es la perversa razón por la cual la oposición, los grandes medios y los periodistas de la tele no dicen ni una palabra de esto. Podrían hacerse un festín criticándola a usted y a su gobierno en materia ambiental. Pero no dicen nada porque todos fueron favorecedores de lo mismo, y sin dudas lo serían de alcanzar el gobierno.

Lo penoso –y paradójico– es que sea su gestión, Señora, la que hace el trabajo sucio. Cuesta entender que el mismo gobierno que sancionó la Ley de Medios y puso en marcha la Asignación Universal por Hijo –y que lleva a cabo políticas acertadas en Derechos Humanos, Defensa, Relaciones Exteriores, Seguridad e incluso en el rumbo económico general– sea el que favorece y ampara la minería a cielo abierto en Catamarca, San Juan, Salta, Jujuy y dentro de poco en toda la cordillera.

El territorio argentino está siendo arrasado, Señora. Lo recorro año a año; veo el deterioro. Cambia nuestra geografía, peligran las aguas, los bosques, ahora las montañas. La minería a cielo abierto es un crimen y en muchos países está prohibida. Igual que la soja transgénica. Por eso me siento en el deber de decir esto cuando veo cómo en este país –que tantos argentinos critican sin conocer– la naturaleza es cuidada como lo que es: una madre. Lo cual no quita que la mayoría de sus empresas cuando salen al mundo depredan a lo bestia. Con acuerdo local, tantas veces.

No soy fundamentalista ni dogmático de nada. Y además voy a votarla si usted se presenta, como espero, a la reelección. Quiero que siga gobernando porque comparto el rumbo de su gestión en muchísimos aspectos y políticas sociales. Pero no quisiera votarla bajo protesta ambiental. Por eso esta carta.

Con mis respetos.

* Publicado en Pagina/12, 15/ 2/ 11

martes, 8 de febrero de 2011

Bariloche, verano 2011, por Martín Wain *



“Llegamos a Bariloche el 26 de diciembre, con un único gran objetivo: pasar Año Nuevo en el refugio Laguna Negra. La opción presentaba una dificultad media y un camino muy tentador.

Nos alojamos primero en un hostel céntrico. Quedarse en uno de estos alojamientos, con posibilidad de usar la cocina, es una gran idea en lugares donde salir a comer es verdadero turismo aventura, por el nivel de los precios.

El ascenso estaba previsto para el jueves 30, de manera que tuvimos tiempo de recorrer otros sitios -como Villa La Angostura y alrededores- y aprovechar del buen clima para disfrutar de las playas de Bariloche, bien detalladas en los mapas de la ciudad. Hay ómnibus que recorren los kilómetros , como llaman a la extensión de la avenida Bustillo que casi bordea la costa del Nahuel Huapi, desde el centro hasta el Parque Nacional Llao-Llao (km 25,5). El boleto cuesta 3 o 6 pesos, según las distancias.

Justamente en ese parque, más allá del emblemático hotel, hay un circuito de trekking sencillo y atractivo. Es un paseo de dos horas (ida y vuelta) entre coihues y otros árboles que protegen los senderos. Resultó una buena entrada en calor para el día siguiente.

Antes de subir al refugio (el camino empieza en Colonia Suiza) nos aseguramos de que hubiera provisiones; básicamente, frutas, almendras y barritas de cereal. No hace falta mucha agua, porque se recarga en el camino. Durante las primeras dos o tres horas se bordea el arroyo Goye, con líquido más que suficiente. Subimos también una bolsa de dormir y algo para brindar en Año Nuevo. Algunos lo hacen con carpa y se instalan cerca de los refugios. Nuestro plan fue dormir directamente en su interior, y no cocinar, para no tener que cargar con la comida.

Todo el camino está señalizado. En las zonas más abiertas, uno se guía por círculos rojos pintados con aerosol. El tramo de bosque es, además de hermoso, muy sencillo, con poca pendiente. Pero el final es agotador. Son curvas interminables, repletas de piedras, que conforman el Caracol. O el Maldito Caracol , como dice la remera de autobombo que usan los refugieros.

Laguna Negra, al fin

Es una casa de dos plantas. Abajo hay mesas, una cocina y un perchero para las mochilas. Arriba, las cuchetas. Son unas 60 camas en total, aunque no suele haber más de 30 pernoctantes, salvo los días más fuertes de enero (del 6 al 15, en general). La madera le da calidez al lugar, y la luz de vela crea un ambiente único desde antes del atardecer.

La laguna está de un lado, el abismo del otro, frente a picos lejanos de una altura similar (hasta 2000 msnm). Los recién llegados suelen dejar la ropa empapada sobre las rocas, sostenida por otras piedras, para que no se vuele. Después de un largo rato para descansar, los refugieros les preguntan a los visitantes si tienen plan de quedarse a dormir, piensan comer o están de paso. Algunos descienden el mismo día. Otros pasan de camino al Refugio López, a seis horas promedio. Nosotros decidimos quedarnos dos noches.

Pernoctar cuesta 40 pesos por persona. El derecho a cocina, 20, y una comida fuerte, 65. La pensión completa, 125 pesos. Cada refugio tiene sus tarifas porque están concesionados. El ambiente es muy relajado, con un trato especialmente cálido y divertido.

Cada refugio tiene también su estilo. Por ejemplo, algunos reciben muchos escaladores, como el Frey, pegado a una pared perfecta para practicar. El Jakob, entre los más buscados, suele recibir muchos montañeses. Pero todos abren sus puertas para compartir, que es la esencia de estos lugares.

En Laguna Negra, durante el día, se puede ir hasta el filo o la cumbre, según las ganas de caminar. Son circuitos de una o dos horas.

Luego de un festejo de Año Nuevo con asado y música bajo las estrellas -también organizan aquí una fiesta en noches de luna llena-, dejamos uno de los mejores sitios del mundo para comenzar 2011.”


OTRAS OPCIONES DE REFUGIOS

El ascenso a los refugios de montaña no tiene casi promoción en las agencias, porque se puede hacer gratis o a muy bajo costo. Uno se inscribe antes de subir -en el Club Andino Bariloche o en Parques Nacionales-, se informa sobre los caminos y requisitos, carga provisiones y empieza a caminar.

Hay que tener buenas zapatillas -nunca nuevas, porque sacan ampollas- y estar en condiciones físicas para caminar entre cuatro y siete horas. Y con lo indispensable en la mochila se alcanza una solitaria casa, junto a un lago de altura, que en general resulta increíble.
En www.clubandino.org están los tiempos aproximados para subir a cada refugio. Para el Laguna Negra, cuyo nombre real es Italia Manfredo Segre, estiman que se necesitan de cinco a siete horas. La distancia recorrida es 14 km y el desnivel, 800 metros. Hasta el refugio Frey se caminan 10 km, en unas cuatro a seis horas, desde el centro de esquí del cerro Catedral.

Hasta el Jacob hay 18 km, con un desnivel de 800 metros y tiempo de marcha estimada de cinco a siete horas. Estos últimos pueden unirse en una travesía de uno o dos días.

Hay refugios más a mano, como el Berghof (cerro Otto), de 7 km desde el inicio de la avenida de los Pioneros, y otros un poco más difíciles, como el Otto Meiling, en la ladera del cerro Tronador, entre los glaciares Castaño Overa y Alerce. Hasta allí, la caminata es de 14 km, con un desnivel de 1050 metros.

El refugio del cerro López www.cerrolopezbariloche.com.ar no es del Club Andino, sino privado. Además, se puede hacer en vehículos 4 x 4. También caminando, por supuesto.

La mayoría de los refugios ofrece servicios de diciembre a abril.

En la página del Club están las tarifas y los datos de contacto de cada uno. Se puede reservar, al menos para que estén informados sobre cuánta gente van a tener, pero no suele ser necesario. Siempre hay lugar para uno más.

GOLF NOCTURNO

Es un deporte para apreciar los paisajes, aunque en este caso prevalecen los sonidos. Este año, el campo de golf del hotel Llao-Llao abre también de noche. La propuesta no es competir, sino divertirse en cuatro hoyos, tratando de pegarle a la pelota flúo.

LAGOS A PLENO

Desde el centro hacia el Oeste, por la avenida Bustillo, costeando el Nahuel Huapi se vislumbran playas, que – dependiendo del clima - se pueblan de bañistas.

A los 8 kilómetros del recorrido la bahía de Playa Bonita se llena de turistas en busca de un bronceado de montaña. El lugar invita incluso a darse un chapuzón breve, porque las bajas temperaturas del agua no dan opción para mucho más.

El alquiler de kayaks para navegar cerca de la costa es una alternativa. Otro programa, que requiere de mayor decisión, es tomar una breve clase de buceo (ver www.arumcobuceo.com.ar ), para sumergirse en busca de langostas de agua dulce, cangrejos, truchas y la flora característica de los lagos de montaña.

Tampoco falta la gastronomía. Un parador sobre el espigón, con una vista increíble de la bahía y la isla Huemul, es ideal para tomar una bebida refrescante a la tarde o degustar platos regionales al mediodía.

Para paseos en velero, desde el muelle del camping Petunia (km 13,5), Pablo Scotti sale en su CP26 en busca de los mejores rincones del lago. En las salidas de medio día recorre el Brazo Campanario, y si el viento lo permite, la isla Huemul. En las de un día, navega rumbo a la Isla Victoria, hasta la playa Piedras Blancas.

COMPETENCIAS

* 9º Encuentro Nacional de Kayakistas. Del 16 al 20 de febrero, más de 200 fanáticos de esta disciplina recorrerán los mejores puntos del lago Nahuel Huapi, desde Villa La Angostura hasta Bariloche.

* Carrera 4 Refugios. Una de las competencias de montaña más prestigiosas del calendario nacional se realizará el 26 y 27 de febrero. El recorrido comienza en la base del Catedral y une los refugios Frey, Jakob, López y Laguna Negra. Más información en www.encuentrokayakistas.com.ar y www.4refugios.com

RAFTING, TREKKING,CABALGATAS

* Rafting. Salidas familiares y otras más arriesgadas, siempre desde el río Manso. Las primeras son de grado II, sin complicaciones. Las otras, hasta el grado IV, pueden llegar a la frontera con Chile.

Trekking y escalada. Hay palestras naturales para todos los niveles, en el cerro Otto, el cerro Ventana, Virgen de las Nieves, Valle Encantado, Laguna el Trébol.

Cabalgatas. En una hora y media, se cabalga hasta el mirador del cerro Campanario. También hay una opción de tres horas por los alrededores del lago Moreno y de todo el día con asado. Hay alternativas de dos días y una noche hasta la estepa patagónica. Para más información consultar la página de la Asociación de Turismo Activo de la Patagonia (ATAP): www.atap.org.ar


CANOPY BAJO LAS ESTRELLAS

La noche también trae opciones de aventura. Una de las más atractivas es la adaptación del canopy, para hacerlo bajo las estrellas. La sensación de volar por el bosque con una tirolesa es una experiencia que hace ocho años se instaló al pie del cerro López. Esta actividad fue desarrollada en Costa Rica por biólogos que estudiaban las propiedades de la flora volando sobre la copa de los árboles para no afectar la vegetación con sus pisadas.

* Información proporcionada por diario La Nación, 23 de enero de 2011