miércoles, 26 de diciembre de 2012

CIERTA TIERRA PROMETIDA por Carolina Biscayart *



  
Habiendo recorrido el aporte de  Luisa Peluffo  al mundo literario, y luego de leer el libro que hoy se presenta, surgen muchas  cosas  para decir. Intentaré marcar las que me parecen  más relevantes:
En primer lugar  no es casual que Hebe Uhart, una de las narradoras más prestigiosas de Argentina, sea la que se refiere a  este libro: poseedora de un estilo propio que impuso no sólo por su vasta  producción , sino por su postura silenciosa y sin poses en la literatura. Elvio Gangolfo dijo de ella, comparándola con Clarice Linspector o Felisberto Hernández, que se ubicaba entre aquellos donde en “el modo de mirar” (discreto,  propio), se construye un lenguaje que no se impone a lo percibido sino que se origina en ese mundo. El modo de mirar segrega el modo de decir; contrariamente a otros que en el modo de decir imponen  el modo de mirar. 
Digo no es casual, porque en SE LLAMAN VALIJAS nos encontramos frente a un lenguaje despojado,  desripiado.  Al transitar  la obra de Luisa, siento como que esto es un retorno a ese lenguaje, producto  de haber arribado a cierta tierra prometida del escritor.
Hay una vuelta a la frescura (donde la niñez es el elemento que muchas veces funciona de camino para esa vuelta). Una entrada a la cotidianidad, donde los hechos liberan la emoción certera en el lector, la van calificando.
Este libro es un enfoque interesante de nuestro viaje por la vida. Viaje que en el título está acentuado: Se llaman valijas.  Ahonda en el misterio que una valija nos trae. Cómo es esa valija, qué hay dentro de ella, quién escoge el contenido. Sirve? O terminamos en un paisaje helado con ropa tropical? Adónde viajamos, por qué. Queremos? Si ese viaje es deseado, nos dan ganas de cargar el peso  de tal valija?
Valijas como constante en los cuentos de este libro: en  “Nosotros”, en “Flechas”, en “Materia viva” y por supuesto en el cuento que da nombre al libro.
Elementos sencillos  recobran fuerza al terminar un texto, y se transforman en un símbolo que de principio a final se va cargando de distinto significado para mostrar, con  hechos, el cambio con el que se va calificando nuestra humanidad. Los ciclos de nuestras relaciones, como laten nuestras resonancias. Como se retoman hechos pasados para cerrar un concepto en el futuro. Estos elementos tomados como recurso que aparece a lo largo de toda una historia ( mantienen la tensión),  son el hilo tensado en donde la historia se sostiene y se narra. Elementos que cargan  significados que van variando a lo largo del relato,  como el pollo en “Bandolera Inglesa” o donde ese significado va tomando densidad como “la canción”  que aparece  en el cuento “Alimentos fríos”.
Se llaman valijas son pequeños viajes,  un gran viaje. En especial (al menos para esta lectora) un viaje que marca a fuego: De Buenos Aires a la Patagonia.
En ese aprendizaje sabio del mero observador que se sabe en una tierra que no le pertenece y lo acoge, y en el respeto de cómo  mirar esa tierra. Si bien la mirada es desde los ojos propios, es fuerte la decisión de quitar todo juicio. Mostrando tal vez el dolor, tal vez el abandono o la muerte misma, sin adjetivaciones. Siguiendo el andar de un personaje, sus acciones, sus vocablos; como en el profundo cuento “Tunkelenikipaa…í!”. 
Esta inteligencia al servicio del relato abre la puerta al encuentro real con el personaje y qué mayor logro literario que ese.
Es un libro que tiene la fuerza de lo autobiográfico trascendiendo  la biografía.  Esa cuestión simple y que  a veces al escritor, en su camino, le cuesta tanto entender: el impacto certero que tiene ofrecer “lo que el escritor tiene para contar”.  Esa verdad tan propia a fuerza de sus pasos en la vida, de su experiencia.  Esa, a veces no validada, valentía de ser uno mismo dentro del juego de ficción, de estrategias literarias y de personajes que, aunque inexistentes, le son conocidos al autor por fuera y por dentro a la perfección. Sentados en su propia mesa, dialogando con el autor desde un paisaje o desde el espejo. 
Hablo de ese derrotero que lleva a la propia voz a su forma más genuina. Desde este lugar, se muestran los rituales de la literatura, rompiendo el mito del escritor y de lo literario en cuentos como “Materia viva”, “Sin salida” y “Nosotros”. Y en esta desmitificación se obtiene el efecto inverso: ver cuál es la verdadera fuerza que hace que el escritor siga escribiendo.
Hay en el libro, una descripción de escaso detalle, bajo una agazapada concepción gestáltica donde se eleva la figura de lo que se desea mostrar.
Hay hechos disparadores hacia el pasado donde los personajes quedaron “colgados”, que detienen, más allá de que el tiempo transcurra y de cuánto sea ese tiempo.  Esto último aparece, en cuentos como “Sin salida” y  en “Se llaman valijas”  entre otros.  Hechos dolorosos, castrantes. Tajos, desapariciones, técnicas de educación.
Muestra a la mujer social, al matrimonio,  en cuentos como “Nosotros” y  “Captiva”. Lo que se lleva,  lo que se sostiene, lo que fluye. Las contradicciones. Como se dice en “Captiva” : Hay personas que prefieren decir Sí y otras No. Las que dicen Sí son recompensadas por las aventuras que viven, las que dicen No, por la seguridad que logran. Habla de las concepciones del amor, hasta la que calla mientras nada en el mar, y su marido relajado en la costa, lee un cartel que dice :”Prohibido bañarse: Barracudas y tiburones”. Captiva y sus dos acepciones la bella ciudad turística y su semántica: el cautiverio. 
Un uso certero  de la primera o tercera persona del narrador. En el primer caso el efecto es el trivial de acercarnos más al personaje como en “Nosotros” pero en el otro, la tercera persona toma distancia por una clara necesidad,  que da fuerza al discurso, llegando al lector “por contraste”, en su parte más blanda, como en “Alimentos fríos”; donde la soledad y el clima helado se transforman en los elementos que trasmiten la necesidad de contacto con el sentir y con la vida.   
En el cuento “Flechas” aparece una cita de Borges. A esta altura es casi imposible pensar en la absoluta inocencia de cada palabra plasmada en un texto de este autor. La cita dice: “A la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos” . Se vuelve entonces “creencia” si en ese: “le gustan” que menciona este maestro hay una intención  y en verla o no, los caminos se bifurcan.
Me permitiría decir como cierre que, Se llaman valijas es un camino al despojo, a lograr caminar sin valijas a cuestas, con la conciencia de que sólo, con las  valijas “exactas”, se llegó a destino. Esa palabra que uno sabe que late cuando está latiendo, y que es un mito grandilocuente cuando el camino comienza.
Por esto, tomé unos versos del primer libro de Luisa: “Materia Viva”, al que hace referencia en este libro y da nombre a uno de los cuentos:
“Nacer al desconcierto
 y la sombra,
sin conocer aún
 las pequeñas espadas
que acosan
 contra una pared”.
 A la luz del trayecto de aquel libro a este, se siente que aquel desconcierto, aquella sombra y las pequeñas espadas, eran las justas. No hacen ya ruido. Son parte de Las valijas “exactas” 
Y para no terminar con  palabras mías termino con el epígrafe de John Updike elegido por Luisa para este libro:  “ …Quizás una condición del estar vivo sea que la ropa que al partir pusimos, con amor, en la valija, ya no nos sirva cuando llegamos a destino…”

* Carolina Biscayart  nació en Mar del Plata en 1972 y desde 1985 vive en Bariloche. Se graduó en Ciencias Exactas y trabaja en el Depto. de Matemáticas de la Universidad Nacional del Comahue. Obtuvo el 1º Premio de Poesía del Ayuntamiento de Gran Canaria, en España y el Premio de Narrativa “Donald Borsella” en el XXV Encuentro de Escritores Patagónicos (Puerto Madryn). Ha editado los libros de cuentos “Invenciones” (Ediciones en Danza, 2008) y "El amor, sólo una idea" (Ediciones del Dock, 2012) y  participado en las antologías “Una Terraza Propia” (Editorial Norma, 2006) y “Stimman Argentinische Erzählungen”(DUP Düseldorf, 2010).
                                                                                                                                 










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