martes, 30 de abril de 2013

PARA TODO HAY UN COMIENZO: la fundación oficial de Bariloche *

Para todo hay un comienzo: la fundación oficial de Bariloche no conoce un origen heroico, sino un oscuro acto administrativo: el decreto del 3 de mayo de 1902 por el cual el presidente  Roca reserva algunos lotes del “denominado San Carlos” para la fundación de un pueblo en la colonia agrícola del Nahuel Huapi. Se “legaliza” así un proceso de poblamiento iniciado unos años antes, y que ya suma varios centenares de habitantes.

En ese momento, se fija el trazado del en damero para el centro de la ciudad, de graves consecuencias urbanísticas para el futuro, y se recibe la noticia del laudo del rey de Inglaterra, asegurando la pertenencia del Nahuel Huapi al territorio argentino. Por esa época, los súbditos del rey ya están prosperando con las estancias de la región.

Pero 1902 es un año clave en la historia de Bariloche por otra razón: es cuando llega el italiano Primo Capraro, joven buscador de oro que en algunos años va a convertirse en el “capo” indiscutido de la comunidad, hasta entonces hegemonizada por alemanes. Con él llegan otros italianos, que junto a suizos, españoles, ingleses, belgas, sirio-libaneses, completarán el aire peculiar de Bariloche: crisol de razas, dirán algunos; enclave extranjero, protestarán otros.

Capraro construye casas, ésas que hoy están desapareciendo. Pero no se limita a eso. Luego de actuar como gerente de la Chile-Argentina, en 1917 la compra (junto a su socio Roth) e impulsa una de las empresas más multifacéticas del sur argentino. Tiene ganado, aserradero, carpintería, cultivos, molino, usina eléctrica, taller mecánico, herrería, astillero, muelle, barcos, comercio. Es agente de YPF, de la Ford, del Banco de Italia, de Pirelli, de la West Indian Oil Co., de la Compañía de Seguros Buenos Aires. Es corresponsal de La Nación y de La patria degli Italiani. Es cónsul italiano, y presidente del Concejo Municipal. Se disfraza de Martín Fierro en los carnavales, forma una banda musical. Cada mañana despierta al pueblo con su vozarrón. Muchos lo odian, pero todos dependen de él en alguna medida, y nada se hace si él no quiere.

El 4 de octubre de 1932, se pega un tiro. Extraña historia la de Bariloche, signada por un pionero suicida.

Bajo la influencia de Capraro, Bariloche descubre poco a poco su perfil futuro: centro turístico. La suiza Argentina bautizada por Moreno. En 1931 se funda el Club Andino Bariloche, con Otto Meiling como figura precursora, y vocero del “mens sana in corpore sano” aún promovido en el club. En 1934 llega la primera locomotora, tras décadas de viajes largos e inseguros.



*Esteban Buch (texto extraído de “Un escenario para una historia” Edición Museo de la Patagonia, San Carlos de Bariloche) Investigación: Tam Muro y Esteban Buch



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