lunes, 2 de diciembre de 2013

LA HABANA, 1958 - Raúl Artola *




LA HABANA, 1958

Chucho Valdés le afinaba
el piano a mi abuela
cuando vivíamos en el malecón
y ella regenteaba un burdel.
Mi abuela le decía
negro buaié
y lo esperaba días y días
prendiéndole velas
al Santo de los Negros Afinadores.
Lo atendía con café y canela
mientras Chucho le afinaba
el instrumento.
Así aprendió a tocar
el piano.
Mi abuela creyó que era
un desperdicio
que negro tan lindo y hábil
sólo usara el clavijero
como parte de su trabajo
y no por puro placer.
Entonces le permitió
que deslizara sus dedos
por todo el encordado.
Era una maravilla
cómo sonaban las cuerdas
del piano de mi abuela
en las manos
de Chucho Valdés
practicando.

*Raúl Orlando Artola nació en Las Flores, provincia de Buenos Aires, en 1947 y vive en Viedma, Río Negro, desde 1975. Es periodista, escritor, editor y docente.

En poesía publicó “Antes que nada” (Fondo Editorial Rionegrino-EUDEBA, 1987), que recibió el segundo premio literario regional de la Secretaría de Cultura de la Nación (1985-88); “Aguas de socorro” (Último Reino, 1993), segundo premio del Concurso Patagónico de Poesía 1992, organizado por la Fundación Banco Provincia de Neuquén y la Secretaría de Cultura de esa provincia, “Croquis de un tatami” (Asociación Madres de Plaza de Mayo, 2002; segunda edición por El Camarote, 2005; libro premiado en el concurso internacional “25 Años de Lucha”) y “[teclados]” (el suri porfiado ediciones, 2010). En narrativa publicó “El candidato y otros cuentos” (Secretaría de Cultura del Chubut, 2006), segundo premio del XXIII Encuentro de Escritores Patagónicos de Puerto Madryn, 2003.
 

2 comentarios:

Tatami dijo...

Gracias, Luisa... Me encanta que hayas elegido ese poema. Un abrazo.

Luisa Peluffo dijo...

Hola Tatami, te cuento que lo más gratificante de este blog es poder compartir muchas cosas que me gustan y/o interesan.